24 de mayo de 2010

LAGUNA DE DUERO, UN DESASTRE

Primera carrera que disputo por la tarde. Habíamos quedado a las 16:15, la carrera comenzaba a las 17:30 con 28ºC ¡qué calor!

Tomaban la salida 97 corredores, que neutralizados salieron de Laguna de Duero hacia Simancas, donde un recorrido laberíntico hizo perderse a algunos corredores.

Un duro repecho detrás de una curva ciega nos sorprende y provoca un corte en el pelotón. Como voy un poco rezagado me quedé atrás, comencé a tirar para enlazar con el grupo de adelante y lo conseguí.

En ese momento comenzaba la primera subida puntuable, acusé el esfuerzo anterior, no pude seguir el ritmo y volví a quedarme atrás. No me di por vencido, intenté enlazar y junto con otros tres corredores continué la carrera.

No sé situar en qué punto se acercó a nosotros una moto de la Guardia Civil y nos avisó que estábamos fuera de carrera. "¿Pero cómo?, si no hay cuatro minutos entre el grupo y nosotros"... La moto se fue, unos kilómetros después una segunda moto nos confirma que estamos fuera y nos pasaron el resto de motos y ambulancias, abriendo el tráfico tras de sí.

Estábamos solos. Teníamos que volver a Laguna, no conocíamos el camino y los coches pasando. Encontramos a otros dos corredores que tampoco sabían volver y se nos unieron. Al paso por la tercera cota puntuable algunos padres que habían acudido a vernos pasar empiezan a escoltarnos y guiarnos hacia Laguna, no diré hacia la meta porque cuando llegamos ya no existía.

Mis compañeros de desventura

Otros no tuvieron tanta suerte, estuvieron perdidos por las carreteras de Valladolid llegando algunos casi una hora más tarde.

Desde aquí felicito a mis compañeros David y Eduardo que hicieron los puestos 25 y 36 respectivamente, siendo David además el 5º en la clasificación de la montaña.


David segundo del grupo al paso por el tercer alto del día

Me parece nefasta la actuación de la organización que permitió que unos cuantos chavales (43 quedamos fuera de control) de 15 y 16 años estuvieran perdidos por las carreteras de Valladolid con un calor de perros y el tráfico abierto.
El domingo que viene Camuñas, no creo que me vaya a ir peor. Cruzo los dedos.

16 de mayo de 2010

Valdepeñas, una carrera para esprinters ¡a 42,44 Km/h!

Hoy tocaba madrugón, a las 6:30 sonó el despertador para poder llegar a Valdepeñas a las 9:00 a disputar mi primera carrera con el maillot de la U.C. Fuenlabrada. Llegados allí, los rituales de siempre, estiramientos, calentamiento, control de firmas... pero más complicados que nunca por la presencia de 138 corredores en unas calles demasiado estrechas.

No hemos estado listos y hemos tomado la salida a cola del pelotón. Era un mal día para hacer esto, más cuando la estrategia consistía en buscar las escapadas ya que en un sprint masivo no tenemos opciones.

Salimos a cola de pelotón

Tras la salida neutralizada intento ganar posiciones por la acera, funciona hasta que llego a una rotonda que el grupo toma en sentido contrario para tomar la primera salida y yo me veo obligado a dar la vuelta entera. Otra vez atrás.

Salida real en una carretera ancha, bien asfaltada y llana lo que no evita algunas caídas, en una de ellas tengo que pasar andando. En este primer tramo de unos veinte kilómetros se marcha Oscar González del C.C. Valdepeñas iniciando una contrareloj que le llevará a su segunda victoria. ¡Pedazo de rodador!

Oscar González pasa el Alto de Siles

Hasta el inicio de la única subida del día varios de mis compañeros y yo mismo rodamos de los últimos, el pelotón ocupa toda la calzada y nos resulta imposible remontar.

Tres kilómetros de subida no demasiado exigente me permiten recuperar posiciones hasta pasar por el Alto de Siles en el puesto 71, por delante hay un pequeño corte y me meto con fuerza en los relevos hasta contactar con los de adelante antes del Alto de Los Chozos, no puntuable.

Al paso por Moral de Calatrava el grupo se estira y otra vez me toca relevar para cerrar un corte. De allí a Valdepeñas carretera muy rápida, el grupo tiene aún más de 100 unidades y hay muchos nervios. Sinceramente sólo pensaba en llegar a meta para que todo acabase.

Dos rotondas anuncian la entrada en Valdepeñas, se pasa un túnel y se lanza el sprint. Entonces, no sé cómo se produce una montonera, los corredores caídos ocupan casi todo el ancho de la calle. Entre los caídos mi compañero David de Pablos que marchaba justo por delante mio, yo consigo echar pie a tierra y pasar a su lado andando, le doy un grito de ánimo, meto el pie y esprinto.


Mi entrada en meta

Al final puesto 52. Doy por bueno haber llegado en el primer grupo en una carrera así pero me queda el mal sabor de boca de no haber podido ver carrera en ningún momento.

Acaban de publicar el acta y oficialmente la velocidad media ha sido de 42,442 Km/h, ¡tela!

David pasa la meta magullado ayudado por Juan

La semana que viene Laguna de Duero (Valladolid), esperemos no cometer los mismos errores y que el recorrido se adapte un poco más a mis condiciones.

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2 de mayo de 2010

Día de la madre en Daimiel: hoy salió cruz

Hoy he disputado la que por el momento será mi última carrera con el maillot del C.C. Vicálvaro, el fichaje por Fuenlabrada es un hecho. Por primera vez he participado en la reunión previa con los que van a ser mi director y mis nuevos compañeros.

Preparando la estrategia

A las 10:05 se daba la salida neutralizada que nos lleva a hacer un recorrido de 2,5 Km por las calles de Daimiel, calles estrechas, coches en ambas aceras, lo de siempre. Al salir del pueblo se para y se toma la salida real.

Los primeros kilómetros son de buena carretera con sólo alguna rotonda fácil y bien señalizada por los auxiliares de carrera que han hecho un gran trabajo toda la mañana. Yo lucho constantemente por estar en cabeza del pelotón para cuando llegue la primera subida. Se suceden los palos de corredores de distintos equipos.

A la primera subida, el Alto de Siles, entro bien colocado pero al corredor que me precede se le sale la cadena, no puedo superarle por ir rodeado y me hace perder algunas posiciones. De repente el grupo se acelera y es que ya llegamos al premio de la montaña por el que paso sobre el puesto 30. Punto negativo para la organización que no ha señalizado ninguno de los dos premios de la montaña ni con una triste linea adhesiva.

Encaramos la bajada a la que sigue un repecho, el Alto de Los Chozos, al que llego en primera linea pero no se producen movimientos en el grupo. La siguiente bajada nos lleva a Moral de Calatrava con sus calles estrechas, pésimo firme y curvas cerradas de las que nos avisa el público.
Antes de abandonar el pueblo comienza la subida al alto de La Garganta, esta vez no llego bien colocado por lo que me toca ir remontando cortes a rueda de un corredor de Córdoba que también acabará cediendo. Por delante se ha formado una escapada de cinco corredores que se acabará imponiendo en meta, yo corono con el primer grupo, la subida se me ha hecho larga.

Después de la última bajada los corredores de Daimiel se esfuerzan por tirar pero no encuentran ayuda ya que los equipos más fuertes están representados en la escapada.
En resumen ruedo en un grupo de 25 corredores a falta de 15 Km de terreno llano para la meta y marcho a rueda de Ángel del Campo, un gran sprinter. Entonces sucedió la tragedia. A la salida de una rotonda, Ángel se engancha con un corredor de Valdepeñas y caen al suelo, yo atropello al de Parla y salgo volando por encima del manillar, golpeo el asfalto con la cara, el hombro y brazo derecho y la rodilla izquierda. Noto como mi cuerpo frena su inercia arrastrando el lado derecho de mi cara que se calienta y me abrasa.
Además se ven involucrados una chica de Coslada que consigue seguir y otro corredor en el que no pude fijarme. El peor parado ha sido el de Valdepeñas que fue trasladado al hospital de Ciudad Real tras pasar por el Centro de Salud de Daimiel donde coincidió con Ángel del Campo que lleva un fuerte golpe en el codo y conmigo mismo que sólo tengo heridas superficiales aunque el hombro me duele bastante.

Así he quedado

Hasta Daimiel me llevó el coche del Fuenlabrada después de ser examinado por el médico de carrera.
Tomaré prestada la frase de Marco Albarrán "El dolor es pasajero pero la gloria es eterna", de la gloria no sé nada, del dolor empiezo a aprender.
Seguramente no corra en Salamanca la semana que viene, lo dejo para Valdepeñas dentro de dos.