La semana anterior había dado muestras de debilidad y cansancio en los entrenamientos por lo que pasó lo que pasó.
Salida neutralizada, durante dos kilómetros y medio, pie a tierra y salida real en Solláns. El ritmo de salida es muy fuerte, primera meta volante en el kilómetro cinco y primer premio de montaña en el diez.
Salida neutralizada y yo el último ¿para qué cambiar?Tras una pequeña bajada, curva a la izquierda y una rampa durísima con grava que a punto está de de causar la caída de varios corredores. El cambio me juega una mala pasada, el plato pequeño no entra y me quedo atrancadísimo perdiendo mi buena colocación. Cuando por fin entra el plato pequeño remonto unas pocas posiciones pero el grupo se ha cortado.
Con ayuda de dos corredores alcanzamos a los dos que nos preceden al tiempo que nos alcanzan otros tres por detrás. Los ocho afrontamos una bajada tan mala como la subida. En los repechos que preceden al segundo premio de montaña mis compañeros me dejan por fuerza, no hay excusa, no pude. Ya en la subida del alto de Sarandón (segundo P. M.) vuelvo a alcanzar y supero a un par de ellos. Paso bajo la pancarta casi a un minuto del resto y a tres de la cabeza de carrera.
Mi paso por el alto de Sarandón
En la bajada me lanzo tan fuerte como puedo pero no consigo nada. Al paso por la segunda meta volante la organización me deja fuera de carrera cuando marchaba en el puesto veinte. Mi carrera duraba sólo veintisiete kilómetros. Como este final era previsible por lo observado en mis últimos entrenamientos, por primera vez corría con el móvil encima, llamadita a mis padres y de vuelta en coche, estas carreteras no son como para andar jugándosela con el tráfico.
Una vez más victoria para Daniel López en una carrera que sólo terminaron diecisiete de los cincuenta y tres corredores participantes.
Ahora unos días de descanso antes de empezar a prepararnos para Fuenlabrada y Parla que ponen fin a la temporada en Madrid.
